jueves, 4 de marzo de 2010

UNA INTRODUCCIÓN AL BUDISMO

Buda en Kamakura, Japón

Este post inicia una serie dedicada a conceptos básicos de religiones en el mundo, y que apoyarán algunos de los edificios y sitios sagrados desarrollados en Mi Moleskine Arquitectónico.

Extensión del budismo

LA HISTORIA DE BUDA

Siddhārtha Gautama nació en el 566 a.C. como un príncipe en Lumbini, Nepal. Su madre la reina Maha Maya murió durante su nacimiento, y poco después un sabio profetizó a su padre Suddhodana que su hijo sería un gran gobernante o un gran maestro religioso. Ya que el rey obviamente quería un heredero, mantuvo a su hijo encerrado en el palacio, dotándolo de comodidades y cuando llegó a la adultez, proveyéndolo de mujeres bellas.

Sin embargo, durante una espacapa del palacio Siddhārtha tuvo cuatro encuentros que lo impactaron mucho: un hombre viejo, un enfermo, un muerto y un asceta. Pensó entonces que la vejez, la enfermedad eran sinónimo de sufrimiento y pensó que sólo el ascetismo podría llevarlo a la iluminación.


El príncipe Siddhārtha y su encuentro con un enfermo. Dibujo basado en los relieves de Borobudur, Indonesia

Entonces a los 29 años escapó del palacio, dejando a su esposa y su hijo, se rapó la cabeza y partió sin bienes ni dinero. Sin embargo, con el tiempo se dio cuenta de que el ascetismo absoluto no conllevaba a la felicidad.


Una versión poco común de Buda como asceta.
Hasta que un día, bajo un árbol, en plena meditación llegó la iluminación. De allí su nombre, Buddha significa "el iluminado" o "el que ha despertado", y ello implicaba que nunca volvería a reencarnarse (con el consecuente sufrimiento que ello implica, llamado sansara) pues había alcanzado el nirvana.

Cuando murió a los 80 años bajo un bosque de mangos, alcanzó la paz completa o para nirvana.


Buda alcanzando el Para Nirvana. Bangkok, Tailandia.


CONCEPTOS BÁSICOS DEL BUDISMO

Anteriormente nos hemos referido en este blog a varios templos budistas (ver Kiyomizu dera, Hase dera , Kinkaku ji y Todai ji en Japón y el templo de Bulguksa en Corea), sin embargo el santuario de Borobudur resulta idóneo para comentar algunos conceptos acerca del budismo.

Con sus 300 millones de creyentes, el budismo es la cuarta religión en el mundo. Originaria de India, ésta se expandió a China y de allí a todo el sudeste asiático. Se basa en las enseñanzas de Siddhartha Gautama, quien fundó la religión en el siglo V a.C. y que alcanzó el término de Buda luego de una profunda meditación. Buda no es un dios, ni un profeta, ni un enviado.


Buda no creía en dioses (o mejor dicho creía que la existencia de dioses era irrelevante para que el hombre alcanzase el estado de Nirvana, es decir alejarse de todo sufrimiento). Hasta que uno no llegue al Nirvana, es decir llegar a la iluminación espiritual, se está sujeto al ciclo de muerte y renacimiento. Aquellos que se encuentran en el camino de llegar al Nirvana o iluminación se les llama bodhisattva.


Buda en las cuevas de Datong, China
Según Buda, existen 4 grandes verdades nobles:
1) La vida es sufrimiento
2) El deseo causa sufrimiento
3) El Nirvana ofrece un fin al sufrimiento
4) Es posible alcanzar el Nirvana siguiendo las enseñanzas de Buda. Estas enseñanzas son ocho: el conocimiento recto, la intención recta, lenguaje recto (decir la verdad), la conducta recta; el sustento recto (tener trabajos que son rectos) el esfuerzo recto (no hacer trampa), la cognición recta (tener auto estima verdadera) y la concentración recta o meditación.

A diferencia de otras religiones, no requería sacrificios ni se basaba en un sistema de castas.


Cabeza de Buda en Ayutthaya, Tailandia


REPRESENTACIONES DE BUDA

En un principio, tal como en el judaismo o el islamismo, las representaciones de Buda estaban prohibidas, pero tras el contacto con la cultura griega a través de Alejandro Magno, Buda empieza a ser representado con rasgos helénicos.



Una rara y antigua representación de Buda con caracteres helénicos, siglo II d.C. proveniente de Pakistán.
Museo Miho, Shiga, Japón

Representación de Buda con rasgos helénicos. Museo Nacional de Corea, Seúl.

Posteriormente se encuentran representaciones más orientales, generalmente sentado en posición de meditación y con algún gesto simbólico en las manos y con una expresión serena, con las orejas largas y el cabello corto y rizado.



La popular representación de Buda muy obeso y riendo a carcajadas, que se ha hecho muy popular en Occidente, es bastante posterior, en el siglo XX. Compárese con la versión de asceta que aparese más arriba.



Los símbolos del Budismo: el mandala.

El mandala o mándala (que en sánscrito significa "completo" o "círculo") es un esquema, patrón geométrico o representación metafísica o simbólica del cosmos, o sea una visión del universo desde la perspectiva humana. Generalmente su estructura se basa en un círculo inscrito en formas cuadradas, donde se encuentra el centro del universo, a partir del cual varios ejes son trazados para ubicar elementos simbólicos relativos a la vida, astronomía o naturaleza.


En el budismo, el mandala simboliza un paisaje del universo con Buda en su parte central, y muestra los diferentes pasos en el proceso para encontrar la verdad.

Esta representación centralizada del cosmos ha sido aplicada en la concepción urbano-arquitectónica, desde ciudades como en el caso de Chan'An en China y Heian kyo en Japón, hasta conjuntos religiosos como Borobudur.

ARQUITECTURA BUDISTA

Una de las primeras edificaciones budistas fueron las llamadas stupas, especies de montículos semiesféricos completamente macizos, sin habitaciones o cámaras al interior. Las stupas estaban rodeadas de una cerca y tenían un pórtico, los que claramente demarcaban un espacio liminal sagrado.

La base representa la tierra y la semi esfera representa los cielos, siendo un modelo cosmológico de la conexión entre lo humano y lo divino, La forma circular de su planta estimula un recorrido circunvalando la edificación. Esta costumbre es aún visible en varios lugares, como Boudhanath, en Nepal.









Vista, elevación y corte de la Stupa de Sanchi, India.

Stupa dorada en Bangkok, Tailandia

Otra forma arquitectónica son los santuarios excavados en la roca, una influencia clara de los templos hinduistas en India. En un principio estos templo sólo incluian stupas y luego se desarrollaron complicados conjuntos arquitectónicos y escultóricos. Cabe destacar la increíble destreza de estos constructores, que tallaron estos templos en la roca desde arriba hacia abajo.







Templos de Ajanta, India.

Al llegar a China, las stupas sufrieron una transformación al convertirse en pagodas, tanto por el material, ya que había más disponibilidad de madera, como por la altura que estos elementos alzanzaban.




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Borobudur al atardecer
Foto cortesía de M3R