jueves, 26 de febrero de 2009

¿FUERON JAPONESES LOS INCAS? (III)


En esta tercera entrega continuamos el comentario del libro de Francisco A. Loayza "Manko Kapa. El fundador del Imperio de los Inkas fue Japonés". En la primera y segunda parte el autor había expuesto que, según diversos cronistas, los gobernantes incas, además del quechua, hablaban otra lengua exclusiva y, analizando varias palabras importantes cuyo origen no se encuentra en el quechua ni el aymara, concluía que provenían de esa lengua misteriosa. Tras un análisis filológico, dedujo que estas palabras provenían del japonés.

En esta tercera parte, incluiremos algunos otros factores en los que el autor encuentra varias similitudes, más allá de semejanzas lingüísticas.

MITOS DE ORIGEN

Loayza refiere paralelos entre los mitos de fundación inca y nipón.

Bernabé Cobo recoge la conocida leyenda de la fundación incaica:
"Manko Kapa bajó del Cielo a la isla Titicaca en compañía de su hermana Mama Ocllo por orden de su padre Sol, a quienes les ordenó que caminaran hincando el suelo con un báculo de oro por cualquier lugar, y allí donde se hundiera el báculo se establecieran y sometieran a las gentes de sus contornos y las gobernaran paternalmente. Cumpliendo la voluntad del Sol, Manko Kapa se dirigió al valle del Cuzco y al hincar en el suelo con el báculo, éste se hundió, desapareciendo para siempre... Y de allí se separaron los dos hermanos, caminado cada uno por un lado, Manko Kapa fue por la derecha y Mama Ocllo por la izquierda, alrededor del valle. Al encontrarse nuevamente en el punto de partida, fundaron la ciudad imperial. Y Manko Kapa tomó por esposa a su hermana Mama Ocllo."(1)
El mito de la fundación japonesa tiene varios elementos parecidos:
"Obedeciendo el mandato de augustas divinidades, Izanagi, con un koko, báculo en forma de lanza, salió de las mansiones celestiales en compañia de su hermana Izanami. Y franqueando el Puente del Cielo, que es el arco iris, llegó la divina pareja a una superficie líquida y espesa. Era el mar. Sumerge Izanagi el báculo en las aguas saladas, y al retirarlo, las gotas desprendidas se convirtieron en islas. Y a una de ellas, la isla de Onogoro, bajaron los dos hermanos celestiales. Y luego se apartaron para dar la vuelta a la isla, cada uno por su lado. Izanagi fue por la izquierda e Izanami por la derecha. Al encontrarse después, Izanagi tomó por esposa a su hermana Izanami"(2).
Loayza sugiere que el mito de fundación peruana fue basado en el japonés.



Además, en el mito de la fundación japonesa, alrededor del 660 a.C. el emperador Jinmu Tenno tenía dificultades para conquistar a las diferentes tribus. Entonces Amaterasu, la divinidad solar y le dijo:
"Yo te voy a enviar un cuervo y él te guiará, seguramente, por buen camino"(3)

Pedro Sarmiento de Gamboa, apoyándose en versiones de algunos kipucamayoc, en 1572 dice:
"Manko Kapa traía consigo un ave misteriosa, como halcón, a la cual veneraban todos como cosa sagrada, y que ésta la protegía haciendo que las gentes le veneraran como señor"(4)
LOS OREJONES

Loayza sugiere que luego de llegar a tierras peruanas y tras comprobar su superioridad tecnológica respecto de las tribus locales, decidieron dominarlas por medios astutamente paternales. Eligieron a un jefe y lo rodearon de un aura misteriosa, Manko Kapa, y luego se llamaron a sí mismos Inka, que habría significado "autoridad". Luego, para distinguirse de los demás y darse un aire divino, se horadaron las orejas desmesuradamente. Esta deformación es la que motivó que los españoles llamaran a los monarcas incas "orejones". Loayza sugiere que esta deformación de las orejas fue una copia de las imágenes budistas japonesas. Japón abrazó el budismo proveniente de China y Corea en el siglo VI, y lo mezcló con su religión autóctona, el sintoísmo. En todas imágenes de Buda éste es representado con los lóbulos de sus orejas agrandados.

Buda en Kamakura

LOS AMAUTAS

Dada la ausencia de escritura en el incario, los amaútas (sic) eran los encargados de preservar las tradiciones, narrar la historia, inculcar la religión, mantener las cuentas en los kipus y, fundamentalmente, inculcar las normas de disciplina y respeto a la clase gobernante. El autor encuentra paralelo entre los amaútas y funcionarios similares en el Japón, encargados de transmitir los principios del sintoísmo en una época en la que no era conocida la escritura. Al parecer el autor se refiere al periodo Kofun, previo a la introducción del Budismo.

Para Loayza, el término Amaúta (de donde toma su nombre nuestro buen amigo Amautacuna) encierra un contenido mucho más rico que el de "maestro", que es el que le han dado tradicionalmente varios historiadores. Basándose en testimonios de los cronistas, asume a los amaútas como sabios y poetas, que transmitían sus enseñanzas a través de cantos y poesías.

Cieza de León indica, respecto a los amaútas: "Usan de una manera de romances y cantares, con los cuales les queda memoria de sus acontecimientos, sin olvidárseles, aunque carecen de letras". (5).

Miguel de Estete dice: "Aunque no tienen escritura los inkas, por ciertas cuerdas y nudos recuerdan a la memoria de las cosas pasadas, aunque lo más principal de acordarse es por los cantares que tienen" (6).

Morúa afirma: "los indios no tenían letras, ni estatutos, ni leyes, ni ordenanzas en ese tiempo, mas solamente en los cantares memoraban y recontaban las cosas pasadas y antiguas" (7).

Convencido de la relación de los amaútas con la historia, la poesía y la música, Loayza encuentra su origen en dos palabras japonesas. AMU, que significa HACER, COMPONER (no en el sentido de hacer una mesa, sino una obra intelectual) y UTA, que significa CANCIÓN, POEMA.


アム AMU


ウタ UTA

AMAÚTA (o AMUÚTA) sería entonces "El que compone poemas", una especie de historiador en verso o un poeta de la Historia.

El autor diferencia los amaútas de los aravic, o trovadores que cantaban tanto las glorias nacionales como un amor contrariado. De aravic viene la palabra yaraví, una melancolía del alma. Loayza hace un paralelo entre el sonido, la disposición y condiciones de la quena incaica y el shakuhachi japonés.

Además el autor señala semejanzas entre las antiguas poesías japonesas y las incaicas, ya que ambas no tenían rima ni consonancias. He aquí un ejemplo de los varios que propone el autor:

Quechua........Traducción

K'amriñ hui hina,........Nube que desprendes
para huachac, puyu,........como yo tus lágrimas
nanta pantachispa........cúbrele el camino
yanaita hintuicuy........impídele su marcha.


Japonés........Traducción

Amatsu kaze........Cubrid con nubes el cielo
kumo no kayo i shi........viento de rápido soplo,
fuki to shi yo........a fin de que
otome no sugata........no se vaya,
shibashi todomenu........no se vaya tan pronto.



OTROS

Hay varias otras similitudes, particularmente en la religión, que el autor menciona con más detalle en un texto que lamentablemente no tengo en mi poder (8). Sin embargo, puedo decir personalmente que encuentro similitud entre el sintoísmo ( la idea de que hay un poder divino en la naturaleza (kami) que penetra en todo pero se concentra en elementos naturales como ciertos animales, objetos, ancestros y elementos del paisaje, particularmente montañas) y la forma cómo los incas reverenciaban a las montañas, huacas o apus.

ALGUNAS OBSERVACIONES PERSONALES

Es cierto que hay similitudes notables entre ambas culturas, pero también hay grandes diferencias que Loayza ha pasado por alto.

La mayoría de los historiadores sitúa a Manco Kapa al inicio del siglo XIII, alrededor de 1200 d.C. Esa fecha corresponde, en la cronología japonesa, al periodo Kamakura (1185-1333).
Para entonces, y desde hacía mucho, los japoneses conocían la rueda, la pólvora, la tinta, el papel y la escritura con ideogramas (todos ellos traídos de China), invenciones que los incas desconocían.

Era la época de los guerreros samurái, cuyas soberbias armaduras no se parecían a las que usaban los incas. Los samurái eran también muy diestros en el manejo de la espada. Los incas, a pesar de ser grandes metalurgistas, tuvieron que defenderse de los españoles con hachas y mazas de piedra.

Hay diferencias también en la dieta (los japoneses no tomaban leche y no comían mucha carne).
La moda y el calzado, especialmente en las mujeres, era también muy diferente. En cuanto a las artes, los japoneses conocían la laca, no hay un uso similar en tierras peruanas, aún con materiales locales. No hubo nada parecido a una ceremonia de té, a pesar de que estaba en todo su auge en esa época en Japón.

¿Y qué hay de la arquitectura? Ese es un factor que Loayza omite totalmente. Aquí algunas diferencias que encuentro importantes:

  • Salvo la ubicación en áreas sagradas de las montañas, la arquitectura inca y la japonesa no tienen similitud en su estructura espacial, composición formal, organización funcional o tecnología constructiva.
  • La diferencia en el uso de materiales salta a la vista (piedra y adobe en el caso inca; madera y quincha en el japonés). Podría objetarse que se debe a un entorno diferente de donde se obtienen los materiales; aún así considero que hay diferencias conceptuales radicales, formas de entender y vivir un edificio que van más allá de los materiales usados.
Reconstrucción del templo de Sacsayhuaman y el castillo de Nobunaga
  • La vivienda japonesa o machiya es generalmente compacta, flexible y asimétrica; la kancha inca es volcada a un patio y es simétrica.

    Reconstrucción del Korikancha
Reconstrucción del Palacio Imperial de Kioto
  • La organización de dominios público/privado también varía. La trancisión de dominios desde el exterior al interior en el caso japonés es paulatina, y por lo general los edificios nipones tienden a separarse del suelo. No hay nada en los edificios incas como un lugar para removerse los zapatos, un barandal, galería o un área de transición interior-exterior, muy común en la arquitectura japonesa.
  • Pienso, sin chauvinismos, que la mampostería de las paredes incas es una de las más elaboradas de la historia de la arquitectura. No así los techos, que eran de paja montados sobre una estructura de par y nudillo. En contraste, las paredes de los templos japoneses eran muy simples, en general de madera, mientras que ponían gran énfasis en construir complicadas y vistosas coberturas cubiertas con tejas. Incluso las minka o casas rurales con sus techos de paja, tienen un nivel de sofisticación más avanzado que el de las viviendas peruanas.
Comparación entre una vivienda rural japonesa y una incaica

  • En pocas palabras, la arquitectura japonesa es por concepto efímera y se renueva periódicamente; la arquitectura incaica está hecha para durar por largo tiempo.

  • Si bien ambas culturas infunden una atmósfera sagrada a los baños en las montañas y existe similitud etre su percepción del paisaje, la organización espacial de los mismos difiere notoriamente entre el caso japonés y su contraparte inca.
  • Sufriendo Japón y Perú de terremotos frecuentes, las extrategias antisísmicas en la arquitectura de ambos países difieren notablemente, siendo en todo caso la técnica inca mucho más eficaz.
  • Se sabe que Cuzco estaba organizado en torno a una gran plaza ceremonial, tal como lo han sido numerosas ciudades de otras culturas peruanas a través de milenios. En Japón no existió el espacio público sino hasta la apertura de este país al occidente en 1868.
  • No tengo conocimiento de jardines en el incario, al menos nada parecido a la tradición de los jardines japoneses.
  • A pesar de ser los incas diestros en el tratamiento de la piedra, no hay nada parecido a una lámpara como las que abundan en los templos nipones. Tampoco hay elementos verticales en los templos incas parecidos a pagodas ni nada cercano a un torii.

Entonces, si Manko Kapa y sus amigos fueron colonos que se lanzaron a conquistar islas en el archipiélago japonés y acabaron en el Perú, ¿cómo es que no transmitieron estos conocimientos básicos a sus descendientes o a sus gobernados? Si, por el contrario, se trataba de pescadores que no sabían artes ni letras y que se asimilaron a la cultura peruana, ¿dónde está su mérito? ¿qué es lo que enseñaron?¿sugiere Loayza que los quechuas preincas eran tan primitivos que asumieron como soberanos a un grupo de pescadores japoneses iletrados? Toda la evidencia indica que los incas se asentaron sobre la base de otras culturas peruanas, como Wari y Tiahuanaco; se trata del ápice de una cultura milenaria que se explica sin necesidad de elementos exógenos.

La teoría de Loayza deja pues muchos cabos sueltos. Sin embargo, el autor dejó para el final los capítulos más espectaculares de su libro. En la próxima y final entrega describiré la ruta que propone siguieron los Incas hasta su llegada al Titicaca, algo que dejará a más de uno sorprendido. Hasta entonces.

(1) Cobo, Berbabé, 1653. Historia del Nuevo Mundo, Lib. XII, cap III, pag 38.
(2) Revon, Michel, 1910. Anthologie de la Littérature Japonaise, pag 28.
(3) Papinot, E, 1906. Essais sur l'Historie du Japón.
(4) Sarmiento de Gamboa, Pedro, 1572. Historia Índica, pág. 35.
(5) Cieza de León, Pedro, 1550. La Crónica del Perú, Cap CI, pág 444.
(6) De Estete, Miguel, 1537. Noticia del Perú, pag. 47.
(7) De Morúa, Martín, 1590. Origen de los reyes del Perú, Cap VI, pag 130.
(8) Loayza, Francisco, 1923. El Culto a los Antepasados. Revista arqueológica del Museo Larco Herrera. Tom. I, Pág 20 a 28.


VER TAMBIÉN

16 comentarios:

ShaelKoNef dijo...

deben hacer un libro con tu blog
yo por mi parte voy a pedir publicar parte de eso en la PUCP a mi vuelta al peru.

y me encanto realmente los argumentos espaciales q propones. El mensaje q quieres enviar llega claramente al lector.

Saludos Carlos, otra vez, muchas veces.

y como varios.. a la espera del 4to capitulo de esta serie d post.

Carlos Zeballos dijo...

Gracias Eduardo, aunque todo el mérito es de Loayza (como también las críticas).
Valdría la pena que se publique y analice por expertos que entienden del tema mucho más que yo.
Te prometo que la última parte te encantalá.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

toy esperando la cuarta parte,
lo leo por curiosidad, pq desde ya es incoherente e insostenible dicha teoria.
quien ha leido la historia, sabe muy bien q existen muchas coincidencias,entre la cultura andina y las culturas asiasticas,sus concepciones filofosicas son muy parecidas, la forma de convivencia entre hombre-naturaleza, la dualidad y otras mas.

basta con leer a María Rostworowski, Antonio del Busto, o Valcarcel. para su informacion, Garcilazo de la Vega cometio muchos errores historicos en sus comentarios.

saludos.

froid.

Carlos Zeballos dijo...

Saludos Froid
Es cierto, los investigadores han formulado una historia coherente que se explica por sí misma, pero, por otro lado, ninguno de ellos ha considerado las variables y la información que presenta Loayza. Al menos no tengo conocimiento de ello, pero me gustaría que si, por ejemplo, hay estudios completos y satisfactorios sobre el origen de las palabras que plantea Loayza, se los de a conocer, específicamente.
Desde mi humilde e inexperto punto de vista arquitectónico, he expresado algunas objeciones a la teoría. Sin embargo, no puedo rechazar tajantemente todo lo que dice Loayza.
Sobre Garcilaso, parece que ya en 1926 no era considerado como una fuente muy fidedigna, el mismo Loayza lo expresa así varias veces, aunque tampoco considera que absolutamente todo lo que dice Garcilaso sea mentira. Por eso el autor tiene cuidado en citar a varios otros cronistas para dar sustento a sus razonamientos, cuyas citas he incluido yo en al final de los posts.
Le ruego espere la última parte para hacer un análisis completo.
Muchas gracias.

rgary dijo...

hola buenas noches desde el perú, me da gusto encontrarlo arquitecto, bueno estudie arquitectura en la unsa, por cierto el bibliotecario de quien hace mencion es el señor cele?,si es asi le pedire prestado el libro,interesante su articulo suerte en todo

Anónimo dijo...

Exactamente. Saludos a don Cele

Anónimo dijo...

No pretendo ser un pesado, pero no me parece tan coherente todo esto: sólo un puenteo de datos comparativos como se pudo dar con cualquier otra cultura.

toponimias dijo...

excelente articulo

César Palacios dijo...

Buen día amigo. Interesante lo que se lee en tu blog, no sabía nada al respecto hasta que escuché algo de esto en la tv (al Chema en RPP) y decidi indagar. Tengo otra posible explicación a las similitudes que el autor plantea entre ambos imperios y a las diferencias que entre ellos señalas y aqui las comparto. En el tiempo de Loayza no se conocia o estaba difundida el tema de los extraterrestres. Haciendonos de esta base explicaríamos, fácilmente lo parecido entre ambos imperios, su lenguaje, su mitología, sus enseñanzas, y demás. Es ampliamente conocido las versiones que manifiestan intervenciones de seres que viene de lugares remotos del amplio universo para ayudar y orientar en la cración y fundación de civilizaciones terrestres, la icaica y la japonesa no serían la excepción. Entonces, estos extraterrenales quienes también ahbrían estado presente en el inico y fundación de la cultura japoneza, (leyendas de dragones de fuego que vuelan se lee en sus historias),de la misma menera bién pudieron haber estado presentes e involucrados directamednte en la creación del imperio incaico, así se explica las similitudes que expone el autor. Las diferencias tendrían su base en lo mismo y lo sostengo de la siguiente manera. Estos seres instruirían, educarían y ayudaráin de acuerdo al desarrollo y avance, en principio, de las capacidades cognitivas desarrolladas y presentes en la población objetivo, después, estarían impartiendo conocimiento de acuerdo al avance tecnológico del grupo. Es asi que encontramos en ambas civilizaciones difirencias arquitónicas, sociales, de armamento, tecnológicas, entre otros, lo que nos estaría dando indicios de su desarrollo alcanzado. Además de tener en cuenta el material o insumos con los que cuenta cada sociedad, lo que estaría condicionando el tema y la dirección que tomarian las enseñanzas. Sin embargo la leyenda de sus orínes son parecidas e inclusive referente a la lengua hablada, los más cercanos a los DESENDIENTES DEL SOL hablan, según la historia,un idioma desconocido a los grupos cercanos a estos. Dicho esto, habría que ver que concimientos y cuanto sabian de una determinada tecnología o cual es el avance de la cultura nipona en sus albores, en las áreas antes mencionadas, no sorprenddería que se pareciera a la incaica. Por otro lado, y esto ayuda a mi planteamiento, cualquier embarcación al llegar a las costas peruanas no tendría, sin mayor ayuda, la mínima certeza o seguridad de llegar al lago Tiicaca, cualquier exploración desde la costa habría sucumbido al clima hostil de nuestra costa y sierra y a su dificil geografía. Sin embargo, una llegada, un arrivo directo y puntilloso desde arriba, desde el aire o desde el espacio es mucho más fácil de digerir.
Éste mi amigo es mi comentario y ahora me gustaría leer el tuyo o de cualquier otro amigo interesado en el tema.
Gracias

César Palacios dijo...

Me olvidaba decir entonces que no serían los japoneces los que están relacionados con la fundación del incanato, sino más bién, seres de otros planetas son los que estan relacionados a la creación y fundacion de civilizaciones en el nuestro. Las pruebas o indicios están precísamente en las similitudes de las diferentes civilizaciones en sus inicios.

César Palacios dijo...

Quiero hacer la salvedad que aún no leo la parte IV de esta teoría.

Anónimo dijo...

tu tas loco
còmo el imperio inca puede ser de origen tan obsoleto como el japonés

Israel dijo...

La leyenda de los Manco Cápac en todas sus versiones, es un cuento de hadas, la verdad es la que muestra la arqueología que sitúa el origen de los Incas en el valle del Cusco mismo el año 1000 antes de nuestra era y no en el lago Titicaca en una fecha indeterminada.

J.R Barbozita dijo...

Incas = asiáticos miren a su alrededor amigos

J.R Barbozita dijo...

Incas = asiáticos miren a su alrededor amigos

José Luis dijo...

Encuentro muchas similitudes entre la figura del moreno (danza altiplano ca boliviana: alto perú) y la del guerrero nipon: saturarsamurai. Seria bueno analizar inclusive las raíces de la fiesta del carnaval altiplano y las posibles conexiones entre la elaboración de la chicha y el sake