jueves, 19 de marzo de 2009

PERDIDO EN LA TRADUCCIÓN

Soy de los que prefieren disfrutar una película en su idioma original. Afortunadamente, en mi país, como en el Japón, las películas en el cine son mayormente subtituladas, excepto en los casos de películas de dibujos animados en las que, comprensiblemente, son dobladas al idioma original para su mejor comprensión por el público infantil.

No así en España, donde todas las películas en el cine son dobladas al español. Aunque los españoles que doblan las películas son profesionales, el público no puede disfrutar de la actuación del actor o actriz original, sino de la del que hace el doblaje. Es una pena, por ejemplo, que los españoles se hayan perdido el impresionante acento de Javier Bardem en No Country for Old Men. La versión doblada en No Hay País Para Viejos es muy buena, pero no es lo mismo. La original ganó un Óscar, y con justicia.


Versión original


Versión doblada

Otra cosa es, sin embargo, en la televisión. Uno va al cine para disfrutar el séptimo arte, uno ve una película en la casa para relajarse.Todas las películas en canales de televisión abierta en mi país son dobladas al español, ya sea por compañías mexicanas o norteamericanas que hacen el doblaje. Generalmente el resultado es bueno, tanto que casi pasa desapercibido.

Sin embargo, me llamó la atención la forma como las películas son dobladas en Vladivostok, Rusia. Le bajan un poco el volumen a la película en inglés y unos pocos locutores rusos leen el guión sobre las voces originales. Casi no actúan, sólo lo leen. En esta escena de la recordada "Isaura la Escalava", la mayor parte de los diálogos son hechos por un solo locutor.



Pero el caso es peor en Polonia, donde un solo locutor traduce toda la película. Toda. Todas las voces, leídas, sin ninguna expresión. Aquí hay un ejemplo.



Sin embargo, creo que es mucho peor cuando en algunas películas el mismo locutor trata de imitar las voces masculinas y femeninas. Eso, aparte de ser una explotación, es horrible. ¿Se imaginan una escena de amor con la misma voz?

2 comentarios:

gerardo cailloma dijo...

Lo mismo me pasó en Estambul cuando fui a ver un ciclo de filmes italianos: la película LA TERRAZA de Etore Scola fue traducida casi en off por un señor turco y montaba todos los diálogos: fue un desastre. Tiempo después la volví a ver y sí se disfruta como debe ser. Prefiero las películas en su verdadera lengua: ya que vive en Japón, no hay nada mejor que ver a los maestros: Ozu, Ichikawa, Moziguchi y Kurosawa en sus propias lenguas. El problema es hallar un buen traductor. Me gusta Kitano y la belleza de su violencia. Pero en su idioma.

Carlos Zeballos dijo...

Qué buen gusto! Aunque hay varios que desconocía...
Gracias Geraro, ahora mismo me voy a la tienda de videos...