jueves, 16 de julio de 2009

EL FESTIVAL DE GION


En el año 869 Kioto sufrió el azote de una terrible plaga. Desesperado, el emperador Seiwa envio a sus mensajeros al santuario de Gión, para pedir a los dioses se dignen aplacar su divina furia. Una majestuosa procesión se volcó a las calles de la antigua capital, y al parecer sus clamores fueron escuchados, pues la plaga desaparecio de tierras japonesas.

Es así como nació el más grandioso festival de Japón, el Gion Matsuri (matsuri=festival). Consiste en un desfile alternada 32 flotas, y que presentan imponentes carros alegóricos, enteramente construidos en madera y montados sin utilizar un solo clavo, alcanzando a pesar hasta 1.2 toneladas. Son de dos tipos, los más altos, con un largo mástil, llamados Hoko y los Yama, que generalmente tienen un árbol encima. Sobre ellos van los grupos procesionales, ataviados con trajes tradicionales, ejecutando música religiosa y una coreografia muy estudiada de movimientos.


Desde el 13 de julio y durante las tres noches siguientes, Kioto se vuelca hacia a las calles. Como la Semana Santa en Perú, las calzadas se pueblan de establecimientos de comida tradicional. Los olores de los potajes se mezclan con gritos de los ofertantes como “IRASHAIMASEEEEEEE” (bienvenidooooo) o “IKAGA DESU KAAAA?” (¿gustaaas?).



Las casas se abren hacia el público, mostrando su precioso interior, y los finos adornos que luego conformarán el atuendo del carro.



Cada Hoko es decorado con preciosos ornamentos importados de varias partes del mundo, como bordados holandeses, o tapicería persa, y por supuesto, con finos acabados japoneses.



Encima de los carros, los grupos ejecutan la música al son de campanas y percusión, pero también es común ver a niños cantando o tocando tambores con maestría envidiable. También los adultos realizan actos con fuego o saltos acrobáticos.



Los kiotoitas participan de las festividades no sólo ingiriendo la comida, sino que muchos de ellos, hombres, mujeres y niños, visten el tradicional yukata, una especie de kimono de verano, con los típicos zapatos de madera. Es común ver mucha gente tomándose fotos por doquier.

Aquí, este grupo de simpáticas japonesitas posa haciendo el super trilladísimo pero inevitable símbolo de “peace” o “la V de la victoria”.

El día central del festival es el 17 de julio. En la primera flota, llamada Naginataboko, un niño, especialmente seleccionado (no sé si por sus buenas notas), personifica a Chigo, símbolo de la pureza. Particularmente ataviado y con el rostro pintado, toma entre sus manos una espada samurai, y cortando de un solo sablazo una cuerda da inicio a la procesión.



Los inmensos carros son arrastrados por la fuerza de una veintena de hombres, pero al llegar a la esquina, éstos son muy difíciles de girar, ya que no tienen un mecanismo similar a un timón. Para tal efecto, se colocan tiras de bambu humedecido en las ruedas, deslizando los tremendos armatostes lateralmente.



Acompañan a los carros numerosos grupos, realizando alegorías y movimientos coreograficos.


200,000 visitantes llevan a punto de ebullición las calles de Kioto, mientras todo Japón disfruta del espectáculo por cadena nacional. El espíritu del Gion Matsuri es contagiante, tanto que muchos extranjeros se animan a vestir yukata...

Con Kati, durante mi primer Gion Matsuri en el 2003, fecha en que escribí esta nota.

En el Gion Matsuri del 2004
Gion Matsuri 2009. Como no tenía yukata usé mi kandora árabe (fue toda una sensación).
Aquí, en la gloria con un grupo de bellezas latinas. Foto cortesía de Giancarlo Flores.

martes, 30 de junio de 2009

SAN PABLO Y DAMASCO


El 29 de junio el mundo católico celebra a San Pedro y San Pablo. No sólo para los católicos, sino para los cristianos en general probablemente sea éste último el personaje más importante, y el responsable de que el cristianismo sea la religión más difundida en el planeta.
De todos los apóstoles, es el único que no conoció a Jesús, y tal vez fue precisamente aquella la razón de su éxito, predicando que sólo necesitabas creer en Jesús, el Hijo de Dios resucitado para salvarte. Él fue el principal responsable de la unión del judaísmo con la cultura occidental, para dar lugar a una religión nueva y fue un incansable predicador a través de sus continuos viajes y sus muchos escritos.

Pero Pablo no fue siempre buena gente. Nacido en Tarso, en Turquía actual, este judío hecho ciudadano romano llamado Saulo perseguía otros judíos cristianos, por encargo de las autoridades religiosas o fariseos, escandalizadas por el surgimiento de aquellas nuevas sectas. Saulo era, después de todo, un fariseo, y estuvo presente en el martirio de San Esteban. Entraba a las casas de los cristianos, encarcelando a hombres y mujeres.

Así que sus amigos fariseos lo mandaron a acabar con los cristianos en Damasco. Pero en el camino Saulo fue cegado por una luz y experimentó su conversión al cristianismo, llamándose Pablo.

Esto enfureció a los fariseos, que lo mandaron buscar para asesinarlo. Entonces, Ananías, el primer obispo de Damasco, lo ayudó a escapar, descendiéndolo en una canasta. Ananías, posteriormente sería lapidado.


Esta capillita, en el centro de Damasco está ubicada en la antigua casa de Ananías.


Y esta iglesia está en Bab Kisan, la Puerta donde escapó Pablo en una canasta.


Pablo viajaría por muchos lares difundiendo la nueva fe, y sería finalmente torturado y crucificado, el mismo día que san Pedro.

La contribución de San Pablo al cristianismo -en toda su riquisima variedad de matices- es enorme. Sin embargo, para el judaísmo, que considera a Jesús un importante rabino, Pablo fue más bien un apóstata y un traidor.

miércoles, 3 de junio de 2009

ANÉCDOTAS DE JODHPUR


La fortaleza de Mehran or Mehrangarh está henchida de historia y leyenda, y por supuesto de muchos eventos anecdóticos. Aquí algunos de los más importantes, que espero complementen su reseña arquitectónica.
  1. La leyenda dice que al edificarse el fuerte tuvo que desalojarse a un sabio que habitaba en la colina. Muy molesto, el sabio maldijo al fuerte diciendo que carecería de agua por siempre. Para contrarrestar el hechizo uno de los trabajadores se ofreció voluntariamente a ser sepultado dentro de las paredes de la fortificación.
  2. Estas marcas de cañones se encuentran en una de las puertas al inexpugnable castillo. La batalla se produjo luego de que la hija del maharajá, que fuera prometida en matrimonio, cambiara de opinión acerca de su futuro esposo. Enfurecido, éste se fue contra el palacio, pero el maharajá resistió y su victoria se conmemora en esta puerta.
  3. No sólo las esposas sino las concubinas se incineraban voluntariamente en la pira funeraria de su maharajá muerto. Como contraposición, los soberanos debían ganar en la guerra o morir en ella. Me contaron el caso de un rey que regresó vencido, y su mujer no le quiso abrir la puerta. Sólo mediante la persuasiva insistencia de su madre es que la mujer accedió a dejarlo entrar, pero no le volvió a hablar. El maharajá tuvo que contentarse con sus concubinas. ¡Pobre!
  4. Esta guapa muchacha representa a la diosa Gangaur, vestida en traje nupcial, a quien las solteras rezaban por un buen marido y a quien las casadas rezaban por que su marido vuelva sano y salvo. Era algo así como la "novia" de la ciudad.


  5. Estos son asientos reales para elefantes, un animal que por su tamaño no sólo era utilizado en la guerra sino como símbolo de poder y majestuosidad.


  6. Debido a la tradición musulmana, las mujeres iban siempre cubiertas y no se permitía verlas. En una ocasión, a principios del siglo XX, la abuela del actual maharajá viajó a Londres y la prensa curiosa, se amontonaba por fotografiarla. Al final, un avezado fotógrafo logró retratar su tobillo desnudo y publicarlo en un periódico londinense, lo cual causó un gran escándalo en India.

Pero tal vez lo que más me impactó fue el testimonio de una de estas ex-concubinas, que podía escucharse en el audio que el visitante alquila al ingreso, donde contaba pasajes de su ex-vida, cómo vivían aisladas, en una jaula de oro, no podían hablar con nadie y sólo podían ser vistas por los eunucos. Habló también de su difícil adaptación los tiempos de hoy (bueno, tanto para las concubinas como para los eunucos).

¿Quién dijo que era maravilloso vivir en un palacio?


VER TAMBIÉN

jueves, 21 de mayo de 2009

¿QUÉ ES LO MÁS EXÓTICO QUE HAS COMIDO?


La cocina peruana es reconocida por su rica variedad en la combinación de ingredientes: res, pato, gallina, pollo, cerdo, cabrito, pescados y mariscos se combinan con vegetales para crear platos de diversos sabores (el pavo se consume mayormente en Navidad). Tal vez el plato más exótico de mi tierra para paladares foráneos sea el cuy chactado, o conejillo de indias, frito y servido con cabeza y todo. De forma similar, a lo largo de estos años, me he aventurado a someter a mi paladar (y a mi pobre estómago) a múltiples experimentos insólitos, algunos de los cuales procedo a comentar.


La primera comida exótica de la que tengo memoria fue el salmón, en las meridionales costas chilenas de Puerto Montt, donde sorprendentemente este delicioso pescado rosado era más barato que el pollo. Unos días después probaría ciervo por primera vez, en un inolvidable almuerzo con mi padre en un pintoresco restaurante de la bella ciudad argentina de Bariloche.

Algunos años después, en Arequipa, Perú, probaría avestruz, cuya carne roja no parece ser de un ave. Luego, en el Cañón del Colca, degusté alpaca, una carne un poco amarga pero nutritiva, ya que es la que menos colesterol posee.

Más colesterol pero más sabor tiene la carne de búfalo, muy popular en Atlanta y en general en el sur de EE.UU.

En México, me llamó la atención el mole, una salsa de chocolate amargo y algo picante con la que los mexicanos revisten sus comidas.


En un pequeño restaurante en Lisboa probé por primera vez jabalí y entendí porqué le gustaba tanto a Obelix. Exquisito.... y con un vino Oporto, mejor.


En Francia me encantaron los caracoles o escargots, y recordé alguna vez que mi mamá los preparó primorosamente en casa con paciencia, para sorpresa de sus invitados y frustración de los niños que no pudimos probarlos. Hablando de moluscos, fue un amigo francés quien, en un pueblito en Inglaterra, me invitó ostras, las cuales sorbimos crudas, al mejor estilo galo. Las ostras fueron sazonadas sólo con las críticas de mi amigo francés al mal gusto que tienen los ingleses para la comida.


No podía pasar por Australia sin degustar canguro, cuya carne es muy sabrosa y tierna.


Pero es en Asia donde he sometido a mi gusto a los sabores más extraños. En Japón he probado toda clase de hongos, raíces de bambú, hierbas y vegetales que no puedo identificar. Fue bastante extraño paladear helados con sabor a rosa o a lavanda, aunque no tan extraño como el sushi de carne de caballo.


La rana frita estuvo buenísima, y su carne sabe como el pollo.


En algún cumpleaños una amiga me invitó fugu, un pescado muy apreciado por los japoneses, y que si no es preparado con cuidado, el comensal puede morir en el intento.


Sin embargo, la carne de ballena es mucho más apreciada. Después de la guerra, los japoneses dependieron mucho de la carne de ballena para sobrevivir. Hoy en día, y dada la presión internacional para que Japón abandone la caza de cetáceos, la carne de ballena es carísima y sólo se vende en algunos lugares. Pero dado que este es el único país donde podía comerla, la probé en dos variedades: en jamón y apanada. Lo siento WWF, no volverá a pasar. ¿Sabrosa? Sí, pero un poco dura y oscura.


En India, tuve la ocasión de beber leche de vaca sagrada. No tiene nada de especial, excepto que me mandó al baño a los 10 minutos. Probablemente estaba siendo “purificado”.

En Pekín, una buena amiga me invitó aleta de tiburón, un manjar para los chinos. Ciertamente sabía bien.

No puedo decir lo mismo del balut, un bocadillo filipino consistente en un huevo de pato que tiene más de 20 días. Por tanto, y a pesar de que me lo hicieron comer en la oscuridad para evitarme la impresión, pude sentir la plumas y garras del patito atravesando mi garganta. Eso junto con el durian (una fruta apestosa), y el buko (jugo fermentado de coco que se extrae directamente de la fruta) fueron retos gustativos en Filipinas.


Pero la prueba más grande fue en Corea del Sur, donde probé unos escarabajos fritos. Dicho sea de paso, son muy populares entre los coreanos. A mí me supieron a galletas rancias.



ACTUALIZACIÓN

A pesar de lo que podría pensarse, la carne de perro no sabe mal. El olor es un poco intenso, pero la contextura es suave, tierna, y según decían mis amigos coreanos, es buena para la salud. A pesar de que me supo mejor de lo que había imaginado, no podría decir que la carne de perro está entre mis favoritas. Por tanto, el odioso pekinés de mi vecina puede respirar tranquilo.



Mejor me supo la carne de caballo, muy popular en Kumamoto, al sur de Japón. Puede disfrutarse tanto cruda, en sashimi, como frita. Se dice que su sabor se debe a que los caballos consumen las hierbas que crecen en las cenicientas laderas del volcán Aso, la caldera más grande del mundo.



La carne de oso, que probé en Estonia, es oscura, como lo son el cielo, la tierra y el pan en ese país. Es un sabor intenso, un poco amargo, pero lo interesante, tal vez más por el hecho de que fue servido en un "restaurante medieval" acompañado de cerveza a la miel. Mi profesor japonés decía "un oso se comió a mi abuelo, entonces ahora me comeré a un oso". Francamente espero que no haya sido el mismo oso.



Nunca habría imaginado, al ver la imagen de Santa Claus (Papa Noel, San Nicolás, el Viejito Pascuero, etc.) en su trineo jalado por un grupo de renos, que la carne de estos cérvidos sea tan deliciosa. Muy popular en Helsinki, Finlandia, la carne de reno es traída del norte del país y servida en exquisita salsa. Son aquí también populares los licores y postres hechos con frutas del ártico.


Y Ud. amigo lector, ¿qué es lo más exótico que ha probado?


VER TAMBIÉN


martes, 12 de mayo de 2009

LA QUINTA SIN COMIDA DE BEETHOVEN

Eruditos musicólogos e historiadores han descubierto el origen de la composición de la Quinta Sinfonía de Beethoven: el hambre.
El genio alemán adoraba comer en el restaurante japonés que quedaba a dos cuadras de su casa. En él se inspiró para crear su famosa obra.

¡Provecho!



Presionar aquí para ver el video en mejor resolución (sin subtítulos)

lunes, 11 de mayo de 2009

JAPÓN Y LA PARANOIA DE LA GRIPE PORCINA


Una de las cosas que más me impresionó cuando llegué al Japón hace algunos años fue el uso masivo de mascarillas en caso de resfrío. Mi llegada al archipiélago coincidió con el desarrollo de la gripe aviar, por lo que en un principio pensé que se trataba sólo de una precaución temporal. Sin embargo, en todos estos años he podido comprobar el uso difundido de la máscara y creo que es una de las más interesantes muestras de respeto a los demás que tienen los habitantes de este país, un respeto colectivo que es sin duda componente importante en su desarrollo.

Pero además de su reputación por su responsabilidad social, los japoneses tienen fama de paranoicos en cuanto a la prevención de enfermedades se refiere. Al ingresar al aeropuerto, los visitantes debemos reportar si venimos de algún país de África o Latinoamérica, y todos pasamos por un sensor térmico para ver si tenemos algún tipo de fiebre. Hasta cierto punto, esta preocupación es comprensible, al ser una isla Japón puede controlar efectivamente el ingreso de cualquier enfermedad, pero una vez dentro, y dada la densidad del país, una plaga podría tener consecuencias graves y propagarse rápidamente.

Es así que, estando fuera de Japón durante el brote de la gripe porcina, esperaba que el regreso a tierras niponas iba a ser tedioso. No fui decepcionado.

En principio, todos quienes estábamos fuera del país recibimos un email del centro de trabajo preguntándonos si "estábamos bien". ¡Qué amables! Lo malo es que debíamos responder inmediatamente en las próximas 24 horas so pena de castigo.

Al regresar, en el avión nos entregaron una forma preguntándonos si teníamos síntomas de gripe (lo cual es un procedimiento común en todos los países), indicando además la dirección y teléfono donde estaríamos durante nuestra estadía en el Japón.

Al llegar al aeropuerto, antes de bajar del avión, ingresó un grupo de especialistas usando mandiles, guantes, lentes y máscaras especiales, portando un sofisticado sensor térmico para ver si alguno de nosotros tenía fiebre.


Al pasar la prueba me hice acreedor a un documento amarillo indicando que soy pandemic influenza free (pienso enmarcarlo y colgarlo en mi cuarto).


Una hora estuvieron los tipos en el avión, por lo cual casi pierdo mi conexión. Pero no quiero ni imaginar qué hubiera pasado si alguno de nosotros tenía el virus H1N1: hubieran clausurado el avión al igual que la casa de Elliott en ET.


A pesar de todo ello Japón no ha podido evitar que la gripe se filtre y a la fecha hay 4 casos comprobados de gripe porcina en este país. Por supuesto, no se puede comparar con los más de 2700 encontrados en EEUU, y donde las medidas de seguridad y cuarentena son mucho más flexibles.

Pienso que está bien tomar medidas para la seguridad de la población, pero generar el pánico, con una enfermedad cuyo porcentaje de mortandad no es tan alto como se creía, me parece exagerado.

Dicho esto, me voy a la cama, pues estoy empezando a resfriarme...


ACTUALIZACIÓN

No sé si los japoneses de la Dirección de Salud leen este blog porque acabo de recibir una llamada de ellos preguntando por mi salud. ¡Era una broma, chicos!

martes, 5 de mayo de 2009

ARQUITECTUM: PARIS 2009


Arquitectum es un empresa peruana de renombre internacional, dedicada a la realización de concursos de arquitectura a nivel mundial. Algunos de sus concursos más celebrados son de carácter académico, elucubrando propuestas para sitios de gran calidad estética, arquitectónica, paisajista e histórica, como las líneas de Nasca o las pirámides de Chichen Itzá, y ciudades como Londres, Miami o Río de Janeiro (el primer concurso de Arquitectum, un Lodge en Machu Picchu, fue ganado por mi buen amigo Alvaro Pastor y su equipo).


Precisamente el último concurso de Arquitectum se refiere a una Escuela de Danza para el Moulin Rouge, en París. Detalles del concurso pueden encontrarse aquí.


Agradezco la deferencia de la Srta. Andrea Zavala de Arquitectum, quien me comunicara este evento, el cual procedo a difundir con mucho gusto.


¡Buena suerte!