13 de Agosto de 1868, 6 de la tarde. Un terremoto grado 9 devastaba el sur del Perú dejando en escombros a la ciudad de Arequipa. Sólo 3 edificios quedaron intactos.15 de Agosto de 2007, 6:40 de la tarde, casi exactamente 139 años después, las tragedia se repite en Ica.

Teniendo en casa una sismóloga, me llueven explicaciones sobre la subducción de placa de Nazca, el movimiento de las placas en el mundo, la profundidad del sismo y su relación con su magnitud-intensidad. La realidad, por supuesto ofrece una cara mucho más dramática. Hoy es momento de atender las necesidades de mucha gente desesperada.

Ayer conversábamos sobre la leyenda japonesa que dice que existe un bagre gigante (namazu) debajo del archipiélago, y que cada vez que se mueve la tierra se sacude, y al cual una serie de ofrendas son presentadas.

Mucho más positiva es la visión budista, que reconoce a los terremotos como parte de un ciclo, ya que todas las cosas vivas (la tierra entre ellas) cumplen un ciclo, y por lo tanto son parte de un nuevo empezar.
Y si bien ayer fue tiempo de llorar nuestros muertos, hoy es tiempo de resolver problemas urgentes de la gente desesperada, mañana será momento para pensar en las lecciones que estos eventos recurrentes nos dan.
La cultura pre hispánica peruana se desarrolló precisamente por tener que ingeniar modos de sobrellevar problemas característicos de nuestros territorio, como terremotos, sequías, escasés de tierras de cultivo, fenómeno del Niño, etc. La ciudades coloniales se rehicieron tras cada evento sísmico. Y así , la Arequipa arrasada en 1868 fue reconstruída como una ciudad paisajista y su plaza de armas convertida en un parque, como la vemos hoy. Fue destruída nuevamente en los terremotos de 1958 y 1960, pero reconstruída usando materiales y procesos antisísmicos que la hicieron más resistente en el terremoto del 2001.
Tras la tragedia de Yungay en 1970, ciudad arrasada por un alud, nunca más se construyó esa ciudad en una zona de alto riesgo.
Comunidades en el Colca reconstruyeron sus viviendas e iglesias con técnicas antisísmicas gracias a la cooperación española tras la erupción del Sabancaya.
Entonces, mañana pensemos en las lecciones que esta tragedia nos deja, reconstruyamos nuestras ciudades con planificación, identificando áreas de riesgos. hagamos nuestros edificios contando con asistencia técnica adecuada de arquitectos e ingenieros, e invirtamos en seguridad, pues es preferible invertir un poco más a perderlo todo. Muchos arguyen que la situación económica de la mayoría de la población peruana imposibilita una inversión en asistencia técnica. Por experiencia diría que, tras el sismo del 2001 en Arequipa, incluso la gente de escasos medios están solicitando asistencia técnica en lugar de construir sus casas improvisadamente.
No creo, además, que seamos un caso aislado. Kobe, en 1995, con toda su tecnología cosntructiva, tuvo 10 veces más muertos que Perú con un terremoto de magnitud de 6.9 , cuando en Perú el sismo fue de 8.0 (Según mi sismóloga, la escala Richter es exponencial, es decir el terremoto de Ica, Perú fue más de 30 veces más intenso que el de Kobe). Hoy Kobe ha aprendido de sus errores y se ha preparado para disminuir factores de riesgo.
Entonces, mañana pensemos en las lecciones que esta tragedia nos deja, reconstruyamos nuestras ciudades con planificación, identificando áreas de riesgos. hagamos nuestros edificios contando con asistencia técnica adecuada de arquitectos e ingenieros, e invirtamos en seguridad, pues es preferible invertir un poco más a perderlo todo. Muchos arguyen que la situación económica de la mayoría de la población peruana imposibilita una inversión en asistencia técnica. Por experiencia diría que, tras el sismo del 2001 en Arequipa, incluso la gente de escasos medios están solicitando asistencia técnica en lugar de construir sus casas improvisadamente.
No creo, además, que seamos un caso aislado. Kobe, en 1995, con toda su tecnología cosntructiva, tuvo 10 veces más muertos que Perú con un terremoto de magnitud de 6.9 , cuando en Perú el sismo fue de 8.0 (Según mi sismóloga, la escala Richter es exponencial, es decir el terremoto de Ica, Perú fue más de 30 veces más intenso que el de Kobe). Hoy Kobe ha aprendido de sus errores y se ha preparado para disminuir factores de riesgo.
Y no olvidemos, al decir de los budistas, que los sismos, como la vida, parte de un ciclo... Y como tales volverán


















